Fuente del Amenano

Fuente del Amenano

Piazza Duomo 10. (Abre el mapa)

Descripción

La fuente del Amenano es la fuente de mármol blanco del lado sur de la piazza del Duomo, en Catania, frente al Palazzo degli Elefanti y junto al palacio del Seminario de los Clérigos. Es el punto donde se ve el río que corre oculto bajo la ciudad, y a sus espaldas empieza el mercado del pescado.

Esculpida en 1867 por el napolitano Tito Angelini en mármol de Carrara, representa el río como un joven con una cornucopia. Del cuerno el agua cae en una pila de borde abombado y luego rebosa por todo alrededor, en un velo continuo que parece una sábana tendida.

Por eso los cataneses la llaman «acqua a linzolu», el agua en sábana. Desde la pila el agua vuelve a caer al río de verdad, que corre unos dos metros por debajo de la plaza y desemboca en el mar no muy lejos, en la zona del puerto.

Detrás de la fuente, una escalinata de piedra volcánica baja a la Pescheria, el antiguo mercado de la ciudad: en pocos escalones pasas del mármol blanco de la plaza a los puestos de pescado.

Para los griegos el Amenano era sagrado, como todos los ríos: algunas monedas griegas del siglo V a. C. muestran al dios Amenanos como un toro con rostro humano, otras como la cabeza de un joven.

El geógrafo árabe al-Idrisi lo describió como un río caprichoso: algunos años crecía tanto que movía los molinos, otros se secaba hasta no dejar ni una gota para beber. En la Edad Media también lo llamaban Judicello, porque atravesaba la giudecca, el barrio judío.

Antes corría al aire libre, dividido en varios brazos. La erupción del Etna de 1669 sepultó el lago de Nicito y los canales de su desembocadura, y desde mediados del siglo XIX el río corre por completo bajo tierra.

En el siglo XIX el naturalista Carlo Gemmellaro reconstruyó su recorrido: uno de sus brazos bajaba hacia el teatro romano y la piazza del Duomo, otro hacia la Pescheria. Las excavaciones lo han encontrado en varios puntos de la ciudad, con un caudal de más de una docena de litros por segundo.