Iglesia de San Placido

Iglesia de San Placido

Piazza San Placido 3. (Abre el mapa)

Descripción

La iglesia de San Placido es una iglesia barroca de la Civita, a dos pasos de la catedral y del palacio Biscari, en el corazón de Catania. Tiene una fachada blanca de líneas curvas y, dentro, una única nave llena de mármoles y estucos dorados.

La fachada, de piedra blanca de Taormina, es cóncava en el centro y termina a los lados en dos puntas afiladas. Junto a la puerta están las estatuas de san Plácido y san Benito y, más pequeñas, las de las santas Escolástica y Gertrudis; en lo alto está el campanario con tres campanas.

Delante de la iglesia corre una verja de hierro forjado con el escudo de san Benito en el centro. La verja es convexa y la fachada que tiene detrás, cóncava: dos curvas opuestas que se responden.

Dentro, la nave está marcada por semicolumnas acanaladas. Los cuatro altares laterales tienen grandes lienzos de Michele Rapisardi y Giuseppe Napoli, entre ellos el Sacrificio de Gedeón de Rapisardi; el altar mayor de mármoles de colores descansa sobre putti de mármol. Sobre la entrada, el órgano tiene un coro oculto tras una celosía dorada.

Era la iglesia del monasterio benedictino de San Placido. El claustro, con pórticos sobre pilares, se apoya en la pared derecha de la iglesia; el monasterio alberga la Casa della Cultura, sede de exposiciones y actos.

El lugar tiene una larga historia. En época romana había aquí un templo de Baco, y una tradición catanesa sostenía que en este punto se alzaba la casa donde nació santa Águeda, la patrona de la ciudad.

El monasterio nació en el siglo XV: el acta de fundación, del 4 de diciembre de 1420, lleva el nombre de Paola di Lerida, una noble catanesa que había enviudado. Ya en 1409, según un historiador, la reina Blanca de Navarra, esposa del rey Martín, había donado ornamentos sagrados a las futuras monjas.

El terremoto de 1693 arrasó la iglesia. Quienes quisieron reconstruirla fueron las únicas tres monjas que sobrevivieron: encargaron las obras al arquitecto Stefano Ittar, y la nueva iglesia se consagró en 1723.