Catedral de Sant'Agata

Catedral de Sant'Agata

Piazza Duomo. (Abre el mapa)

Descripción

La Catedral de Santa Águeda es el Duomo de Catania: domina la piazza del Duomo con una fachada barroca de mármol blanco de Carrara y guarda las reliquias de la santa patrona, el corazón de la devoción de los cataneses y de la gran fiesta de la ciudad en febrero.

La iglesia tiene casi mil años, pero muestra tres épocas. Los normandos la construyeron a finales del siglo XI como iglesia fortaleza; el terremoto de 1693 la arrasó casi por completo, y se reconstruyó en el siglo XVIII, con una fachada diseñada por Giovanni Battista Vaccarini.

De la iglesia normanda quedan los tres ábsides de grandes bloques de piedra volcánica, que puedes ver desde el patio del palacio arzobispal. En la fachada, las seis columnas de granito del primer orden son antiguas y quizá proceden del teatro romano de la ciudad.

Dentro, el lugar más querido por los cataneses es la Capilla de Santa Águeda, al fondo de la nave derecha. Una portada de mármol de 1495 cierra la "cammaredda", la pequeña estancia donde se custodian el busto relicario y el arca de plata con las reliquias.

El busto relicario de plata lo realizó en Limoges un orfebre de Siena entre 1373 y 1376. El arca, obra maestra de la orfebrería del gótico tardío, contiene los estuches con las distintas partes del cuerpo de la santa y también el velo que, según la tradición, llevaba Águeda.

Adosada a un pilar de la nave derecha está la tumba de Vincenzo Bellini, de mármol y bronce. El compositor, nacido en Catania, murió en 1835: sus restos no volvieron a la ciudad desde el cementerio parisino de Père-Lachaise hasta 1876, más de cuarenta años después.

En la Capilla de la Virgen, en el crucero derecho, descansan los reyes aragoneses de Sicilia del siglo XIV: Federico III y otros miembros de la familia real yacen en un sarcófago romano. En el ábside mayor, el coro de madera de finales del siglo XVI narra en bajorrelieve la vida de Águeda.

En 1040 un general bizantino se llevó las reliquias a Constantinopla. Allí permanecieron 86 años, hasta que en 1126 dos hombres, el francés Gilberto y el calabrés Gosalino, las devolvieron a Sicilia tras un viaje lleno de aventuras. El 17 de agosto la ciudad aún celebra aquel regreso.

La iglesia ha vivido dos tragedias. El 4 de febrero de 1169 un terremoto derrumbó el techo durante la fiesta de la santa y mató a muchos fieles y al obispo que celebraba la misa. En 1693 el campanario, de unos 100 metros de altura, se desplomó sobre la iglesia y bajo los escombros murieron más de siete mil personas.

Cuenta una leyenda que en 1232 Federico II, decidido a castigar a la ciudad rebelde, cambió de idea durante una misa en la catedral: en su breviario había aparecido la frase "Noli offendere Patriam Agathae", no ofendas la patria de Águeda.

Imprescindible
• La Capilla de Santa Águeda.
• La tumba de Vincenzo Bellini.
• La Capilla de la Virgen con las tumbas reales.
• Los ábsides normandos de piedra volcánica.

¿Sabías que…?
• El rostro del busto de Santa Águeda se modeló sobre el de la estatua funeraria de la reina Constanza de Aragón, enterrada en la catedral.
• La frase de la leyenda de Federico II también está tallada en la puerta principal.